Imprimir

Mucha gente tiene reparos en comprar una pipa de segunda mano. Pero si está limpia y desinfectada, ¿Por qué no? Si la pipa ha sido bien tratada aún puede darnos muchas satisfacciones por un módico precio. Suelo visitar anticuarios y preguntar si tienen pipas de fumar viejas. Es el momento de observarlas detenidamente, por dentro y por fuera, y sacar al regateador que llevamos dentro. Suelen estar muy sucias y obstruidas, y esa es nuestra mejor baza para conseguir un buen precio. Si llevamos encima una escobilla y la pasamos por la boquilla, en el supuesto caso de que la escobilla realmente pueda entrar, lo normal es que salga verdaderamente sucia.



Si conseguimos un buen precio y nos decidimos por comprarla, a casa con ella y a aplicarle los trucos de restauración que se indican en la sección de mantenimiento de la pipa, en los apartados de pulido de las cazoletas y de las boquillas. Estas últimas conviene hervirlas para desinfectarlas, pero no durante mucho tiempo, porque el calor deforma la ebonita. Por lo demás, mucho, mucho alcohol.